El restaurante Mestizo está anidado en una hermosa y sobria casona del centro de la ciudad, que ha sido decorada para resaltar sus cualidades arquitectónicas, y ofrece la opción de cenar bajo techo, en la terraza o el jardín.

El restaurante Mestizo, de la calle Abasolo en el centro de Puerto Vallarta, es uno de nuestros lugares favoritos para cenar, porque nos posibilita la degustación de la maravillosa arte culinaria de la Chef Karla Morales, con sus exquisitas creaciones de la Cocina Mexicana Contemporánea Gourmet.
El restaurante Mestizo está anidado en una hermosa y sobria casona del centro de la ciudad, que ha sido decorada para resaltar sus cualidades arquitectónicas, y ofrece la opción de cenar bajo techo, en la terraza o el jardín. Es un sitio muy bello, donde el tiempo transcurre sin sentirse.
Conforme la tarde avanza hacia la noche, las luces cambian de tonalidades y llevan el ambiente hacia un romanticismo muy propicio para una cena íntima, a la luz de las velas. Es un sitio muy especial para una ocasión especial como el día del amor y la amistad.
La noche que visitamos el restaurante encontramos de nuevo al amigable y atento staff, y disfrutamos como siempre de su cortés y profesional servicio.
Para el regocijo de quienes disfrutamos de la cocina de Mestizo, el restaurante conserva su menú regular, el cual con tan sólo leerlo provoca que la boca se empiece a hacer agua.
Durante los aperitivos, leímos el menú con gran anticipación, y para las entradas elegimos algunos de nuestros favoritos de todos los tiempos. Letty refrendó su devoción por el Carpaccio de salmón ahumado, con Napoleón de salpicón de camarón con jocoque seco, y aderezado con una vinagreta de chiles. Yo por mi parte, me deleité con la sopa criolla de mariscos, una deliciosa y exótica combinación de callo, pulpo, pescado y camarón, flameados con mezcal y un toque de nata de chiles poblanos asados. Esta delicia es muy aromática, y desde que llega a la mesa la inunda con su esencia. A todos se les antojó; Letty no pudo resistirse y me pidió que la dejara probarla también. Su expresión lo dijo todo. Le encantó. Estoy seguro que la próxima vez esa será la entrada que escoja.
Para los platos fuertes, Estefanía, quien nos acompañó a Mestizo por primera vez, eligió el apetitoso Filete de res con una papa al gratén, jamón serrano crujiente y salsa de cacao al mezcal. Letty, por su parte, degustó con fruición los Camarones al Pastor con piña rostizada, rissoto de cilantro y cangrejo al ajillo, bañados con salsa de naranja.
Yo no pude quitar los ojos de la Cabrería, un corte de carne del norte del país, con un sabor muy propio. Viene acompañada de una enjococada de maíz, frijoles negros de la olla, nopal asado en salsa de chile costeño, sin duda un plato muy mexicano, muy generoso y sabroso. Acompañé este plato con un vino tinto seco de muy buen cuerpo, con algunos acentos de nueces que expandieron el placer de la degustación.
A la hora de los postres, el hit fue el Pastelito de Metate acompañado con helado de coco y salsa tibia de chocolate, el cual disfrutamos todos acompañado de sendas tazas de café.
Mestizo estará abierto el día de San Valentín, domingo 14 de febrero.
Mestizo, abierto para cena de 6 a 11 p.m. Abasolo 233, Centro. Tel. 222 1333 www.mestizovallarta.com





