La Cocina y el Feng Shui. El lugar de la creatividad

Qué es la cocina
En el Feng Shui, la cocina es el lugar del sustento, la alimentación y la supervivencia. En el Feng Shui antiguo, más tradicional, se asociaba con la prosperidad y la riqueza había que cuidarla para evitar la mala fortuna y la ruina, lógico dentro de una cultura fatalista. En la Escuela Europea se ve la cocina como el lugar donde trabajar para el placer de comer o el de la compañía de los amigos. Como el lugar que permite cumplir con el sustento y que al contener el fuego físico, es el espacio simbólico de la creatividad y la vitalidad de los habitantes de la casa. cocinaEn el Feng Shui antiguo la cocina era el corazón de la casa; en la Escuela Europea se considera como tal centro de la casa, el dormitorio, dando mayor importancia a las relaciones personales, especialmente de pareja, que no a la pura pervivencia física por la comida.
A diferencia del baño que tiende a bajar la energía, dando dificultades en el área del mapa bagua en el cual se encuentre, la cocina puede ejercer el efecto contrario. La cocina está regida fundamentalmente por el fuego y puede elevar la zona correspondiente del bagua, pero ¡cuidado! debemos evitar que esa elevación sea excesiva. Si un baño está en Prosperidad tiende a hacer que el dinero se escape como agua por un agujero o que los negocios se “ahoguen”, una cocina en Prosperidad, por ejemplo, puede hacer que el dinero se “queme” o que los negocios se conviertan en humo sin llegar a buen término. Iguales efectos tendremos en Relaciones y Pareja, Salud, Fama, etc…
La cocina junto con el baño son los espacios que tienden a crear más rápidamente efectos perceptibles por su influencia en la vida de los habitantes de la casa. La forma de tener unos buenos resultados y no tener problemas, de acuerdo al Feng Shui Europeo, es como siempre evitar los extremos en el uso de elementos y colores y buscar el punto central, el equilibrio, que genere un efecto positivo a nivel simbólico y material.
La cocina Feng Shui
La cocina debería ser pues un lugar de creación y si fuera posible también de encuentro. Si es posible tenga una mesa cómoda donde poder desayunar o hacer una comida ligera, que pueda usar de mesa auxiliar para cocinar o para que le hagan compañía mientras cocina, sino use mesas abatibles. Anime creando el espacio para que otras personas la usen para cocinar o para compartir el espacio con usted. No debería ser el lugar de exilio donde trabajar mientras los demás disfrutan en el salón esperando la comida que usted prepara. Una cocina debe ser un lugar cálido que anime a entrar y cocinar. Una cocina ideal es aquella donde usted entra a preparar un arroz hervido y se descubre preparando una paella. Un lugar que aporte vitalidad, creatividad, ganas de vivir y de disfrutar. Si aún no es así no se preocupe, el Feng Shui le puede ayudar a crear un lugar donde pueda disfrutar de toda la fuerza de su fuego interior para lograr una vida mejor.

Ejercicio en el Jardín

Los beneficios de la jardinería no se limitan a flores hermosas. También permiten hacer un buen ejercicio.
jardin“Trabajar en el jardín es una magnífica manera de hacer ejercicio. Cuando se deshierba o se riega abono se usan músculos importante de todo el cuerpo y seguro se suda”, aseguró en un comunicado de prensa Kara Smith, coordinadora de programas especiales del Centro de aptitud física del Sistema de salud de la Universidad de Loyola.
Ofreció los siguientes consejos de ejercicio y seguridad para la jardinería:
Establezca una rutina regular de jardinería que incluya de 30 a 60 minutos de trabajo dos o tres veces por semana.
Antes de comenzar a trabajar en el jardín, dé un paseo a buen paso por el patio.
Si tiene que rastrillar, asegúrese de alternar el movimiento, usando ambos lados del cuerpo para asegurar que trabajen por igual.
También cambie de manos cuando haga agujeros, usando ambos brazos. Esto ayuda a prevenir ampollas, lesiones por movimientos repetitivos y desequilibrios musculares.
Haga descansos para beber agua.
Protéjase del sol con bloqueador solar, camisas de mangas largas, pantalones largos y un sombrero de ala ancha. Cuando levante algo pesado, doble las rodillas y mantenga la espalda recta. Invierta en un cojín para arrodillarse, y así protegerá y respaldará las rodillas. Use guantes para evitar las ampollas en las manos.